Aunque ella ya tiene una nueva pareja, mi exnovia aún me sigue llamando de vez en cuando para pegar un polvazo, porque se ve que la tia sigue tan guarra y puta como cuando estaba conmigo, aunque me alegro que ahora el cornudo sea otro; y tampoco ha cambiado, si acaso para mejor, su profusion de michelines, que aunque no te lo creas a mi me pone como una moto.